lunes, 5 de agosto de 2013

El vuelo.

El día viernes nos quedamos en Santiago, en un hostal en plena plaza Italia, al lado de la embajada de Argentina. En la mañana mi familia desayuno antes que yo, ya que tenía que enviar unos mails a los de Rotary, por lo tanto desayune sola. Mi mano tiritaba cuando tomaba el yogourt que iba de un lado a otro y lo tuve que dejar sobre la mesa para no dejar destrozos, luego en el aeropuerto hicimos todos los tramites de las maletas, me había pasado por un poco pero al fin y al cabo al tipo le dio igual, paso harto rato, etc. Luego fue la despedida y como me dijo una Alemana que estaba en Talca: Es que la despedida es lo más raro porque te tienes que ir y es como que dices “Chao nos vemos en un año” y te tienes que ir. Fue lo que paso, yo me veía destrozada llorando a mares en el avión, aunque no paso. Entramos a policía internacional, luego esperamos en la puerta que nos correspondía y la habían cambiado a unas más allá, creo que fue el mayor inconveniente y por lo demás tuve un vuelo bastante bueno, sentada entre una sra. Chilena y un gringo que tomo millones de botellas de vino, cerveza y wiski una tras otra. Mientras yo en cambio me dedique a ver películas de Disney que ya habían salido del cine.
Hubieron turbulencias y no pude pararme al baño hasta unas tres horas después, con lo cual estaba todo el avión caminando y dándose vueltas, el vuelo no fue para nada trágico como imagine, no llore, no me aburrí tanto como pensé, a excepción de las últimas horas y ni las turbulencias fueron trágicas, sino más  bien cómicas ya que muchos se asustaron.

En fin, llegamos a París y entre todas las cosas preguntamos donde quedaba la puerta por la cual nos correspondía entrar y la Sra. Nos entendió mal y nos hizo hacer un check in en un lugar nada que ver ya que eso era para los que salían, me tuve que sacar los zapatos y a Nico le confiscaron la coca-cola comprada hace 5 minutos.  Luego nos logramos ubicar, nos compramos una botella de agua y partimos a esperar fuera de la puerta la cual estuvo vacía como dos horas hasta que al fin llego el avión, no me alcance a subir cuando ya estaba durmiendo, Nicolas envidiable ya que pudo dormir durante todo el trayecto, yo me desperté y me fui a conversar con las otras dos chicas, entre tanto nos encontramos con un mexicano y un peruano que tomaron el mismo vuelo así que en Helsinki nos ubicamos entre todos pese al idioma. Nos estaban esperando unas señoras rotarias las cuales estaban de horas antes recibiendo chicos, nuestro vuelo llegó a las 19.15 y luego de esperar a los demás, etc. Partimos a Karkku a las 00.30 y aquí estoy terminando de escribir esto a las 4.15 AM, ahora me ducho y luego a dormir hasta las 8.00 si no más temprano ya que a esa hora comienzan las actividades.


3 comentarios:

  1. Mi querida hijita, veo que estas muy bien y contenta, se que esta experiencia es muy buena y te hará madurar en muchos aspectos. Disfrútala y pásalo muy bien, me encanto tu primer relato de la partida y llegada. Escribes bien, supongo que ahora te tocara concentrarte en suomi ???. Tienes todo un año por delante jaja.. Te quiero mucho y ...Ni un poquitito....

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  2. Llegaste: qué bien! Te seguiremos leyendo : )

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  3. Qué rico hija, no sabes como ansiaba un relato más detallado del viaje. Veo que lo haz pasado "malito". Te quiero mucho.

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